Principios deontológicos

Me comprometo a ejercer mi función de coach según los siguientes principios deontológicos:

  • Responder a una demanda libre y voluntaria por parte de la persona que recibe el coaching.
  • Mantener mi libertad de conciencia: únicamente acepto una misión si estoy en condiciones de cumplirla. Puedo negarme a intervenir por razones que tengan que ver con el trabajo, con la organización o persona que lo encargue o conmigo misma. En ese caso, procuraré derivar a la persona hacia un(a) especialista competente.
  • La coresponsabilidad: en todo momento dejo que la persona sea libre y responsable de sus decisiones (incluida la de poner fin al coaching), cuidando de no ejercer ningún abuso de influencia. Me comprometo a utilizar toda mi capacidad al servicio de la persona acompañada y del cumplimiento de sus objetivos y asumo la responsabilidad de interrumpir la misión, de acuerdo con ella, si considero que ya no se dan las condiciones del éxito.
  • La profesionalidad (incluyendo el recurrir a la supervisión por una tercera persona cualificada si la situación lo exige).
  • La escucha activa dentro de una actitud de empatía.
  • La confidencialidad (todo lo que se dice en las sesiones individuales o colectivas está protegido por el secreto profesional y no puede ser divulgado sin autorización escrita).
  • La transparencia: para cualquier prestación puedes pedir un contrato escrito que indique los objetivos, el modo de funcionamiento, la duración y la cantidad de sesiones, el precio, las reglas que deben respetar las diferentes partes (puntualidad, asiduidad…).
  • El respeto de las personas y los objetos: garantizo que el intercambio se desarrolle respetando la libertad y la diversidad de cada cual, sin juicios a las personas o a sus valores y en ausencia de toda violencia física o psicológica contra personas u objetos.